ESTUDIO HIDROGEOLÓGICO DEL VALLE DE ICA Y PAMPAS DE
VILLACURI
GENERALIDADES
El valle de Ica es considerado como
uno de los valles más fértiles de la costa, pero
paradójicamente es altamente deficitario en agua
superficial. De alli que desde 1937 ya se explotaba el
acuífero mediante 49 pozos tubulares, los mismos que
complementaban el riego de 12000 has. (Ica).
Antes de entrar en funcionamiento
el sistema de Choclococha, en el valle ya existían 500
pozos tubulares
Por otro lado, en 1967 en el valle
de Ica – Villacurí se habían registrado 780 pozos
operativos con los cuales explotaban 346 MMC,
incrementándose a 902 pozos utilizados en el 2002,
mediante los cuales se explotaban 316 MMC.
Por otro lado, en Villacurí existen
grandes extensiones de terrenos aptas para el cultivo,
pero su ampliación es seriamente limitada por la
disponibilidad del recurso hídrico subterráneo.
En 1967 en las
pampas de Villacurí, ya
irrigaban 3122 has. con 60 MMC, posteriormente con el
transcurrir de los años el área agrícola fue
ampliándose, así en 1991 llegaba a 3242 has. y en el
2000 a 6620 has. lo cual a su vez ha ido incrementando
la explotación del agua subterránea, que necesariamente
deben estar afectando el acuífero de las pampas de
Villacurí.
El
presente trabajo da a conocer los resultados obtenidos
del estudio hidrogeológico del acuífero Ica – Villacurí.
RESUMEN DE RESULTADOS
·
El levantamiento
geológico – geomorfológico ha permitido delimitar todo
el acuífero en el área investigada, así como también
identificar (05) unidades hidrogeológicas: Afloramientos
rocosos, depósitos aluviales, depósitos coluviales,
campos de dunas y mantos de arena por aspersión eólica.
·
Los afloramientos
rocosos constituyen el basamento impermeable en el área
de estudio y está formado por rocas ígneas intrusivas
del batolito de la costa así como por rocas
volcánicas–sedimentarias de las formaciones geológicas
Pisco, Guaneros, Chocolate, Yura y Quilmaná.
·
Los depósitos
aluviales son los más importantes para la prospección y
explotación de las aguas subterráneas y conjuntamente
con los depósitos coluviales constituyen el acuífero
Ica- Villacurí. Debe indicarse que dentro de los
depósitos aluviales están comprendidos las terrazas
(tres niveles) y el lecho actual del río.
·
En el área de
estudio se ejecutaron 710 sondeos, de los cuales 659 son
sondeos eléctricos verticales – SEV (481 en Ica y 178 en
pampas de Villacurí); y 51 sondeos por transitorios
electromagnéticos - TDEM.
·
La prospección
geofísica ha determinado que el subsuelo en el área
investigada presenta mayormente hasta cuatro (4)
horizontes geoeléctricos, aunque en cierta parte del
distrito Santiago y en todo Ocucaje sólo presentan tres
(03) horizontes.
El primer
horizonte es superficial y se encuentra en estado
seco.
El segundo
horizonte, que subyace al anterior, está conformado
por dos subhorizontes, ambos saturados.
El superior
con mejores condiciones geoeléctricas (mayores de 40
ohnmios) pero de menor espesor que el inferior,
que es menos resistivo (25 – 30 ohnmios), por lo tanto
menos permeable.
El tercer
horizonte, de gran potencia (100 – 250m) pero de
baja resistividad (menores de 10 ohm.m), valores que
representan clastos finos (arcilla), de poca o nula
permeabilidad. Representa a un horizonte arcilloso
impermeable de gran espesor.
El cuarto
horizonte de alta resistividad y representa al
basamento rocoso impermeable.
·
En la mayoría de
sectores tanto en Ica como en Villacurí el acuífero
presenta dos sub horizontes, el superior de mejor
calidad que el inferior aunque de menor espesor. Sólo en
parte de Santiago y totalmente en Ocucaje, el acuífero
presenta pésimas condiciones geoeléctricas (agua
mineralizada) y/o permeabilidad muy baja.
·
La prospección
geofísica ha identificado tanto en Ica como en Villacurí,
áreas con buenas, regulares y malas condiciones
geoeléctricas, este último se observa en el tramo
comprendido entre los sectores Paraya, Aguada de Palos y
C.A.P Pueblo Fuerza Armada, y, todo el distrito de
Ocucaje, en donde los valores de las resistividades son
menores de 10 ohm.m, que representan a clastos medianos
saturados con agua mineralizada (salobre).
·
La prospección
geofísica a determinado espesores de material suelto de
242 m en el área comprendida entre los Cerros Prieto y
Soldado (lugares de la interconexión hidráulica
Ica- Villacurí).
·
En el valle de Ica,
el espesor de los aluviales (horizonte saturado)
actualmente en explotación varía entre 50 y 200 m.
observándose los menores espesores (50 – 80 m) en los
sectores Cerro Blanco y Calderones (zonas I y II
respectivamente), Casa Blanca, Virgen de Chapi, Paraya y
Hda. Rosario (zonas III y V); mientras que los mayores
espesores (156 – 200 m) se observa en los sectores
Chanchajalla, Los Aquijes y Pongo Grande (zonas I y II),
Fundo Dos Marías, Pampa Pedregal y Santuario de Yauca
(zonas III y V).
·
En las Pampas de
Villacurí, el espesor de los aluviales sueltos
(horizonte saturado) actualmente en explotación varía
entre 52 y 262 m. observándose los menores
espesores (52 – 67 m) en los sectores Fdo. Ramón, Santa
Rosa y Hacienda del Sur, mientras que los mayores
espesores (252 – 262 m) en los sectores Perutom, Hda. de
Guadalupe y Fundo Florisur.
·
En el valle de
Ica, la prospección geofísica y la geología ha
determinado que los depósitos aluviales cubren el lecho
rocoso impermeable en la parte superior del valle
(sector Trapiche), observándose además que aguas abajo,
los aluviales suprayacen a los clastos finos
(arcillosos) impermeables con potencias mayores de 250 m
y éste, al lecho rocoso impermeable. La secuencia antes
descrita también ocurre en las Pampas de Villacurí.
·
La mineralización
de las aguas, detectadas inicialmente por la prospección
geofísica (valores muy bajos de resistividad ) y
posteriormente confirmada por los análisis
físico-químicos de ciertos sectores del distrito de
Santiago y en todo Ocucaje, es debido principalmente al
contacto prolongado con los sedimentos, siendo estos
finos, se reduce la velocidad de la corriente por lo
tanto su circulación es lenta a lo que habría que
agregar que los niveles en esos sectores son
superficiales (elevación de niveles ), así como el
ingreso de aguas salinas provenientes de la parte alta
del valle.