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AIP 2008: desafíos y
oportunidades
El Año Internacional de la Papa
tiene como objetivo hacer resaltar
este importante cultivo y producto
alimentario, haciendo énfasis en sus
atributos biológicos y nutritivos, y
promover de esta manera su
producción, elaboración, consumo y
comercialización. La celebración del
AIP 2008 es una ocasión para hacer
una contribución válida y eficaz al
cumplimiento de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio.
Seguridad alimentaria: mayor
acceso a alimentos inocuos y sanos
A pesar del gran incremento de la
producción mundial de alimentos en
los últimos 50 años, muchas personas
y numerosas comunidades -sobre todo
en las zonas rurales- carecen de
material y económico a alimentos
durante algunos períodos del año. La
subnutrición sitúa a las personas
vulnerables en una espiral
descendente de mala salud, que con
frecuencia desemboca en la muerte.
Al trastornar el acceso a las
fuentes tradicionales de nutrición,
el VIH/SIDA y los conflictos
sociales y políticos crean grandes
grupos de personas expuestas.
Además, muchos países en desarrollo
afrontan la "doble carga" de la
malnutrición, es decir, la
persistencia de la subnutrición con
un acelerado ascenso del exceso de
peso, debido a una alimentación poco
saludable asociada a la
urbanización. La papa (y la batata,
o camote) contiene abundantes
nutrientes y puede contribuir a
mejorar la alimentación y reducir
así los índices de mortandad
causados por la malnutrición. Además
de incrementar la seguridad
alimentaria, esta medida
inevitablemente mejorará la salud de
determinados grupos de la población,
especialmente las mujeres y los
niños.
El AIP puede dirigir la
atención mundial a la necesidad de
llegar a los grupos vulnerables con
soluciones que reduzcan las
limitaciones presentes, creen
oportunidades, incrementen la
productividad y disminuyan los
riesgos en los sistemas agrícolas de
los cuales dependen.
Reducir la pobreza.
Numerosas familias de agricultores
están cautivas en una "trampa de la
pobreza", en la cual la falta de
opciones en materia de medios de
subsistencia determina la pobreza.
Esos medios de subsistencia a menudo
necesitan una reorganización leve o
radical para poder proporcionar
ingresos constantes que permitan a
las familias salir de la pobreza y
dejarla atrás definitivamente. Los
mercados locales, antes ajenos a la
competencia externa, hoy
experimentan una mayor penetración
de una gran variedad de proveedores
debido a la globalización y la
urbanización. Las familias de los
pequeños agricultores afrontan el
desafío de aprender a innovar y a
participar en los mercados, y ser
más competitivos. Para competir en
los mercados regionales y mundiales
necesitan tecnologías que
incrementen la producción y
economicen insumos, con el fin de
contribuir a cerrar la brecha
persistente entre la producción y
los costos.
El AIP puede dirigir la
atención mundial a la necesidad de
reducir la pobreza incrementando los
ingresos y conectando a los
agricultores con los mercados.
Aprovechamiento sostenible de la
biodiversidad
Para superar los múltiples problemas
que plantean las plagas y las
enfermedades de las plantas, las
cosechas escasas, la degradación de
los recursos naturales, la sequía y
el cambio climático, los sistemas
agrícolas productores de papa
necesitan un suministro constante de
variedades nuevas, mejoradas. Esto
requiere tener acceso a los recursos
genéticos de toda la biodiversidad
de la papa, los cuales es necesario
conservar pero también poner al
alcance de los investigadores y
fitogenetistas en forma responsable
y equitativa.
El AIP puede dirigir la
atención mundial a una serie de
medidas necesarias para proteger,
conservar y utilizar la diversidad
de la papa.
Intensificación sostenible de los
sistemas productores de papas
Casi todas las explotaciones
agrícolas del mundo tienen una
superficie de menos de dos
hectáreas. En el África subsahariana
y en muchas partes de Asia, las
fincas siguen reduciéndose y pueden
seguir disminuyendo de tamaño
durante varias generaciones. Al
disminuir la superficie de las
parcelas, muchas familias de
agricultores están dejando de
cultivar cereales y legumbres para
producir raíces y tubérculos a fin
de satisfacer sus necesidades de
subsistencia e ingresos. Las fincas
que se reducen de tamaño se cultivan
cada vez con mayor intensidad, lo
que erosiona el suelo y crea
desequilibrios ecológicos que
propician brotes de plagas y
enfermedades.
El AIP puede dirigir la
atención mundial hacia soluciones
para intensificar en forma
sostenible los sistemas agrícolas y
frenar o invertir la pérdida de
recursos naturales.
DIRECCION REGIONAL DE AGRICULTURA
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