La palmera datilera es simbólica de los climas
áridos. Siendo probablemente nativa del norte de
África o Arabia, la pusieron bajo cultivo por
primera vez las antiguas gentes del Irak actual,
hace alrededor de unos 3000 a.C. Ha tenido gran
importancia para distintos pueblos: para caldeos
y árabes era el árbol de la vida, en el Antiguo
Egipto significaba la fertilidad, para los
hebreos y griegos el triunfo y para los fenicios
era sagrada (Dios Palmera). Los dátiles
constituyeron una norma de dieta para los
egipcios y aún forman una importante fuente de
carbohidratos para millones de personas desde
Gibraltar hasta el Golfo de Persia, y aún más
allá. Numerosas palmas aparecen en cada oasis,
curso de corrientes de agua y jardines a través
de una amplia área, desde Marruecos hasta
Arabia, habiendo sido introducido en la mayoría
de países tropicales o subtropicales. La palmera
datilera fue introducida en América por los
primeros misioneros españoles, que plantaron
dátiles alrededor de muchas de sus misiones.
Árbol: dioico, esbelto que puede alcanzar
25-30 m de altura y 2 m de diámetro en la
base del tallo.
Estípite: robusto, recto, inerme, sin
ramificar, cubierto por las bases de las
hojas muertas, coronado en el vértice por un
penacho de hojas vivas. En su parte baja
suele llevar numerosas raíces adventicias,
que dan lugar a hijuelos, particularmente
cuando la palma aún es joven, por tanto, se
puede desarrollar plantas múltiples si no se
les poda.
Sistema radicular: muy fasciculado, con
escasa ramificación y no engruesan con el
paso del tiempo.
A medida que las raíces mueren, son
sustituidas por otras nuevas.
Hojas: persistentes, largas, tiesas, glaucas
o de color verde azuloso que se arquean y
son portadas en una inmensa corona terminal.
Una palma madura con frecuencia puede tener
de 10 a 12 hojas nuevas, mientras que las
más antiguas se tornan amarillas y se deben
eliminar. Las hojas son pinnadas, ya que
llevan a cada lado de su grueso eje
numerosísimos segmentos plegados
longitudinalmente, hacia el haz (induplicados),
los inferiores más cortos, rígidos y
punzantes; los intermedios suelen medir
30-40 cm, aunque a veces son más largos; el
eje de la hoja está ligeramente comprimido
lateralmente, y se ensancha mucho en la
base.
Flores: las inflorescencias aparecen como
espadas abiertas desde las axilas de las
hojas. Las partes florales constan de un
cáliz trilobado, tres pétalos distintos, las
flores masculinas con 6 estambres, la
pistilada con 3 ovarios. Las flores
masculinas son de color crema y las
femeninas son amarillas. Las flores
masculinas son considerablemente más
pequeñas que las femeninas y son portadas en
profusión en raques largos, delgados,
erectos y ramificados. El raquis de la
inflorescencia femenina es más fuerte con
más varas laterales que se vuelven colgantes
por el peso del fruto en ellas. Como regla
general, solo se desarrolla uno de los tres
ovarios presentes.
Fruto: es un dátil oblongo-ovoide, liso, con
mesocarpo carnoso y endocarpo membranoso,
más o menos de 3-9 cm de largo y 2.5 cm de
diámetro con una sola semilla, larga
profundamente ranurada; la carne y la
cáscara están coloreadas en forma variada,
de amarillo, amarillo verdoso, anaranjado o
rojo. El periodo de germinación de las
semillas es de un mes o algo más.
Los racimos de fruta madura frecuentemente
llegan a pesar 25 kg.
Importancia Económica y Distribución
Geográfica
Los países asiáticos y africanos,
principalmente Egipto, República Islámica de
Irán, Arabia Saudita, Pakistán, Irak y los
países vecinos, juntos producen más o menos el
98% de los dátiles que se dan en el mundo.
Estados Unidos, España y México producen el
resto.
Requerimientos Edafoclimáticos
Clima
La palmera datilera es la especie frutal que
mayores diferencias climáticas tolera, pero, a
la vez es la más exigente respecto a ellas,
para un adecuado desarrollo y fructificación.
La producción comercial de palmera datilera se
encuentra limitada a aquellas áreas de clima
cálido que cuentan con una humedad
continuamente baja durante la época de
maduración del fruto.
El calor constituye el elemento más importante
del clima, siendo necesarias temperaturas
medias superiores a 17ºC, desde mayo a
octubre, ambos inclusive para lograr una
integral térmica de 3000ºC.
El cero de vegetación es de 10ºC, por el
contrario el crecimiento es máximo cuando se
pasa de los 32ºC.
La planta puede soportar una temperatura
inferior a -5ºC si se encuentra completamente
en reposo, pero requiere un promedio de 30ºC
para la maduración óptima de sus frutos.
Aparentemente es necesario un periodo de
relativa inactividad, para formar las reservas
de carbohidratos.
El crecimiento de la palmera datilera es bueno
es regiones con climas húmedos, pero su
cosecha puede reducirse considerablemente y,
además, los frutos resultan de baja calidad,
puesto que la palmera datilera es una planta
heliófila, es decir, se desarrolla mejor con
gran iluminación.
Aguanta mal las heladas, por lo que se cultiva
principalmente en las zonas costeras. Pero en
prevención de posibles heladas, se realizará
una aportación al suelo de sulfato potásico
y/o sulfato magnésico en otoño para lograr un
endurecimiento de las plantas.
Suelo
La palmera datilera prospera en casi cualquier
tipo de suelo, pero le van especialmente bien
los limos arenosos con buen drenaje.
Presenta gran resistencia a la sequía y la
máxima resistencia a la salinidad.
Polinización
La polinización de la palmera datilera se
realiza por el viento, pero generalmente el
amarre de la fruta es tan poco satisfactorio
que por ello se practica ampliamente la
polinización artificial. Se han registrado
datos de que los antiguos jardineros de la
zona que constituye el actual Irak,
aumentaron el rendimiento de sus
plantaciones amarrando racimos de flores
masculinas en las inflorescencias femeninas,
con el tiempo apropiado. Este método después
de 5.000 años está aún en uso.
El polen de una flor masculina puede ser
suficiente para más o menos de 50 a 100
palmas femeninas. Durante mucho tiempo, ha
sido frecuente, entre los productores
árabes, el utilizar el polen de ciertas
plantas masculinas. Ellos han aprendido, por
experiencia, que el polen de ciertas palmas
ofrecen mejor resultado en cuanto a la
cantidad y calidad de los frutos en
comparación con el polen de otras. La razón
de este hecho se ha aclarado después, una
vez que se encontró que la polinización de
la palmera datilera se realiza acompañada en
ciertos casos, por un fenómeno llamado "metaxenia".
La metaxenia, requiere de la influencia de
un polen específico sobre el tejido que
queda enteramente afuera del saco
embrionario original y que consta de células
de la hembra progenitora.
Las principales manifestaciones de la
metaxenia en la palmera datilera se
presentan en la forma, el tamaño y la época
de maduración de los frutos. Con la
selección apropiada del polen, la temporada
de maduración de una variedad dada, con
frecuencia se puede adelantar
considerablemente.
Este hecho puede ser de valor económico para
el productor, especialmente donde el periodo
de maduración se presenta durante los meses
con condiciones desfavorables de clima. En
general, el polen de cualquier palma
masculina está bien adaptado para la
polinización de cualquier variedad femenina.
Pero existen casos conocidos de
incompatibilidad específica.
Propagación.
-Por semilla: las plantas precedentes
se semillas son muy variables en cuanto a
los caracteres del fruto, por tanto este
método de propagación suele emplearse en
estudios de endogamia. Las plantas
producidas por semillas producen igual
cantidad de palmas masculinas y femeninas,
de las cuales solo las últimas son valiosas
desde el punto de vista productivo.
-Por hijuelos: las variedades
comerciales de palmera datilera se propagan
por medio de hijuelos.
La palmera datilera es una de las pocas que
se cultivan extensamente por sus frutos, que
producen hijuelos y que por tanto se pueden
propagar como clones.
La separación de los hijuelos de la planta
madre se debe realizar con sumo cuidado. El
suelo que se encuentra alrededor de la
palmera se debe regar bien varios días antes
de la separación para asegurarse que buena
parte de la tierra que rodea a las raíces
queda adherida a ellas. Si los hijuelos no
se necesitan como material de propagación
deben de eliminarse.
Las ventajas de la propagación por hijuelos
son las siguientes:
Las plantas obtenidas son iguales a la
planta madre.
El fruto de hijuelo es de la misma calidad
que el fruto de la planta madre.
El hijuelo da fruta en 3-4 años.
-Propagación in vitro: mediante el
cultivo de meristemos, cuyas ventajas
respecto a otros tipos de multiplicación son
los siguientes:
Las plantas obtenidas están libre de virus y
enfermedades.
Son idénticas a la planta madre.
El 100% de las plantas son hembras.
Entrada rápida en producción.
En la organogénesis in vitro de la palmera
datilera: las yemas axilares, con desarrollo
normalmente floral, y el meristemo terminal
de la palmera datilera adulta engloban su
potencial meristemático, el cual es empleado
en organogénesis in vitro.
La extracción de las yemas axilares ha
permitido su estudio histológico, en el cual
ha mostrado su estructura meristemática
sencilla sin rasgos de diferenciación.
El cultivo de estas yemas axilares, con una
fase inicial en medio líquido, han dado
lugar al desarrollo mayoritariamente floral
con, a veces, mezclas de estructuras
vegetativas y florales. Algunas yemas,
aunque pocas, tiene un desarrollo
exclusivamente vegetativo.
Todos estos resultados han demostrado que la
determinación floral de este tipo de
explanto no es absoluta; presentando un
enorme interés para la investigación sobre
la organogénesis de la palmera datilera.
Variedades
Los frutos de la palma datilera se pueden
clasificar respecto a su contenido de
humedad en la carne, como suaves, semisecos
y secos.
El primero
consta de variedades producidas en Arabia
para exportación; el segundo se utiliza como
fruta fresca; y el último es el principal
alimento de los árabes.
Solo los dos primeros son vistos en los
mercados europeos y americanos. Los dátiles
semisecos y suaves se cultivan extensamente
en California y Arizona, siendo la variedad
más plantada en Estados Unidos y que cuenta
con más o menos las tres cuartas partes de
la superficie sembrada con material
importado la Deglet Noor, un tipo semiseco,
siguiéndole Khadrawy, Saidy, Zihidy, Mallow
y Halawy.
Las variedades precoces pueden empezar a
fructificar a partir del segundo o tercer
año después del trasplante, pero las
cosechas importantes se obtienen entre el
quinto y el octavo año.
En
España, por ejemplo, como consecuencia del
método de multiplicación por semilla, que es
el más comúnmente empleado, resulta
imposible catalogar la gran masa de palmeras
cultivadas dentro de unas variedades
definidas. Sin embargo, por las
características del fruto se distinguen las
siguientes clases.
-"De Adobo": son los que maduran
artificialmente tratándolos con vinagre.
-"Candias": se distinguen los frutos
por la rugosidad de su piel; los dátiles son
duros, poco azucarados y de un color
amarillo verdoso. Desecados al sol toman un
color dorado o rubio y de esta forma se
consumen habitualmente.
-"Tenadas": producen dátiles
semejantes a los de la clase anterior, con
la piel algo menos rugosa, más dulces y sin
la astringencia característica de sabor de
las clases anteriores. Su consistencia es
menor, aunque suficiente para permitir su
embalaje, transporte y almacenado.
-"Tiernas": estas palmeras producen
dátiles blancos, pero muy ricos en azúcar,
por lo que se pueden consumir aún en verde.
Particularidades del Cultivo
Plantación.
El mejor momento para llevar a cabo la
plantación abarca desde la primavera (fuera de
los periodos de heladas) hasta mediados de
verano.
Los hoyos deberán tener unas dimensiones lo
suficientemente amplias en anchura y
profundidad como para acomodar todo el sistema
radicular.
La base del tronco debe quedarse a la misma
altura a la que estaba anteriormente o
ligeramente más enterrado, se afirmará bien el
suelo alrededor del cepellón y se dará
inmediatamente un abundante riego.
Se cubrirá la superficie del suelo alrededor
del tronco con una buena capa de humus o "mulching",
para ayudar a mantener la humedad e incluso
regular la temperatura del suelo,
imposibilitando a la vez la germinación de
malas hierbas.
El sistema de plantación y las distancias en
el cultivo de la palmera datilera difieren con
la variedad, pero un espaciado en cuadro o
rectangular de más o menos 9-11 m, es lo que
generalmente se recomienda.
Los hijuelos se pueden trasplantar
directamente después de que se les haya
separado de la palmera progenitora o las
palmeras jóvenes se pueden mantener en vivero
un año antes de trasplantarse en el campo.
En los palmerales cultivados se tiene un pie
masculino por cada 25 pies femeninos, para
asegurar la fecundación, pues si no hay que
recurrir a la polinización artificial. Para
asegurarse de la naturaleza de los pies, se
suelen utilizar preferentemente para su
reproducción los renuevos que producen las
palmeras hembras.
Riego.
La palmera datilera debe tener un aporte
regular de agua, constituyendo el riego el
mayor coste en una plantación de palmeras,
pues las raíces deben tener un abastecimiento
de humedad constante.
Puede ser regada con agua salada, cargada con
demasiada sal para la mayoría de los cultivos.
Las prácticas de riego inadecuadas pueden dar
lugar a frutos demasiado secos.
Abonado.
La palmera datilera responde muy bien a la
adición de abono. Normalmente el abono se
aplica una vez al año, siendo el orgánico el
más empleado.
Se recomienda mezclarlo con tierra de la
superficie y distribuirlo alrededor de la
palmera.
El uso de fertilizantes comerciales no está
muy extendido en este cultivo, pero en
cualquier caso serán ricos en nitrógeno.
Poda.
La poda de la palmera es manual y consiste
en la eliminación de palmas y restos de poda
del año anterior. Para las palmeras adultas se
recomienda, desde el punto de vista de su
biología, cortar las hojas totalmente secas,
conservando todas aquellas hojas verdes en
buen estado (las hojas verdes adultas son las
más funcionales).
La palmera datilera se poda generalmente al
final del invierno.
Aclareo.
Para mejorar el tamaño y la calidad del fruto
se practica el aclareo tanto de los frutos
como de los racimos. Se realiza eliminando más
o menos la mitad de la cantidad total de varas
o ramas de la espada, durante el periodo de
polinización.
La cantidad de aclareo necesario para obtener
los mejores resultados, depende tanto de la
variedad como de las condiciones climáticas.
En el caso de la variedad Deglet Noor el
aclareo se realiza dejando entre 25 y 35
dátiles por vara y más o menos 40 varas por
racimo.
Recolección.
Los racimos de fruta se cosechan desde el
suelo, con escaleras cortas, hasta que las
palmeras tienen de 10 a 15 años y, de ahí en
adelante, con escaleras o plataformas
adheridas permanentemente a los troncos.
Se cosecha una pequeña cantidad de dátiles en
la etapa "Khalal" (madurez parcial) que son
amarillos o rojos (dependiendo del cultivar),
pero hay muchos consumidores quienes los
consideran astringentes (alto contenido de
taninos). La mayoría de los dátiles se
cosechan en las etapas de madurez completa "Rutab"
y "Tamar", en las que tienen mayores
contenidos de azúcares, una menor humedad, un
menor contenido de taninos y son más blandas
que en la etapa "Khalal".
Valor Nutricional
El dátil es un fruto muy nutritivo y
constituye la base de la alimentación de
muchas regiones del norte de África y suroeste
de Asia, por lo que es uno de los vegetales
más útiles del mundo.
Valor nutricional del dátil seco en
100 g de sustancia
Agua (%)
22.5
Proteínas (g)
2.2
Lípidos (g)
0.5
Carbohidratos
Fibras (g)
2.3
Total (g)
72.9
Calorías (kcal)
274
Vitaminas
A (U.I.)
50
B1 (mg)
0.09
B2 (mg)
0.1
B6 (mg)
0.1
Ácido nicotínico (mg)
2.2
Ácido pantoténico (mg)
0.8
Sales minerales
Sodio (mg)
1
Potasio (mg)
790
Calcio (mg)
59
Magnesio (mg)
65
Manganeso (mg)
0.15
Hierro (mg)
3
Cobre (mg)
0.21
Fósforo (mg)
63
Azufre (mg)
65
Cloro (mg)
290
Aplicaciones.
Alimentación: el dátil es muy
nutritivo, pudiéndose consumir frescos, secos,
cocinados, en mermeladas, pasteles, etc,
además de haberse empleado como sucedáneo del
café.
La savia de esta palmera es muy dulce y se
puede beber, siendo muy apreciada por los
árabes que la denominan lagmi, y con ella se
obtiene por fermentación el vino de palma, el
cual, por destilación produce el aguardiente
llamado arrack.
La yema o cogollito apical es también
comestible, pero su eliminación ocasiona la
muerte de la planta.
Medicina: se emplea como emoliente,
para ablandar y suavizar las vías
respiratorias, para lo cual se toman los
frutos bien maduros y hervidos con leche;
deben esta propiedad a su riqueza en
sustancias mucilaginosas.
Artesanía: las fibras de las hojas y de
la corteza se utilizan para hacer sogas,
canastos y esteras; mezcladas con pelo de
camello, sirven para hacer tejidos bastos, con
lo que se construyen tiendas para acampar.
Jardinería: en los últimos años está
siendo muy empleada en los jardines y
alineaciones de zonas costeras cálidas, tanto
por su porte como por su follaje.
Se utiliza de forma aislada, en grupos
formando palmerales o en alineaciones.
Plagas y Enfermedades
Plagas
-Cochinilla roja de la palmera (Phonicoccus
marlatti):
La cochinilla roja es una especie
subsahariana distribuida por el norte de
África. En Estados Unidos se introdujo en
1985 y en España se expandió a lo largo de
los años noventa.
Esta plaga se localiza en la base de las
hojas tanto tiernas como adultas, siempre en
zonas profundas al resguardo de la luz.
También se sitúan en la base de la hoja que
al cortarla permanece en el tronco, en la
zona húmeda.
No ocasiona la muerte de la planta, aunque
puede debilitarla o secar algunas de sus
hojas.
Control:
-Enemigos naturales como Pharoscymnus
anchorago en el norte de África.
-Tratamientos químicos a base de Clorpirifos
o Propoxur en pulverizaciones o Metil
Paration en espolvoreo.
-Picudo de la palmera (Diocalandra frumenti):
Se trata de un coleóptero que ocasiona la
seca de las hojas interiores y la formación
de pequeñas galerías en el raquis de la hoja
que pueden afectar a los haces vasculares,
provocando en este caso graves daños a la
palmera.
En el corte de la poda se aprecia la
superficie cribada por los orificios de las
galerías.
En seis u ocho meses, una palmera infectada
se seca y muere.
Control:
-Realizar tratamientos a base de Carbaril,
presentado como polvo mojable.
Este curculiónido es originario de las áreas
tropicales del sudeste asiático y la
Polinesia.
Se localiza en el interior de la palmera y
puede producir la muerte de la palma
afectada.
El insecto adulto es un escarabajo de color
rojizo, entre 2-5 mm y posee dos antenas que
le confieren forma de tridente.
El adulto es atraído por sustancias que
emite el vegetal lesionado (cairomona), y
si el lugar es apropiado, emitirá feromonas
de agregación que atraerán nuevos adultos.
Los síntomas se manifiestan con
retorcimientos de las hojas más externas
sobre el nervio central que adquieren un
color pajizo o se caen.
Control:
-Realizar seguimientos de vuelo de adultos y
confirmar su presencia mediante trampas
cebadas con atrayentes sintéticos (feromonas
de agregación y sinérgicos vegetales o
cairomonas).
-Destruir los pies afectados para evitar la
salida de adultos y su dispersión.
-Apate monachus:
Es un coleóptero que causa enormes daños en
las palmeras del norte de África.
Es de color marrón oscuro brillante y suele
atacar fundamentalmente a palmeras jóvenes.
Las larvas perforan galerías en los nervios
principales de las hojas dando lugar a un
progresivo amarilleo de las hojas hasta que
finalmente acaban secándose. Estas galerías
son de dimensiones considerables, y en cada
una de ellas puede haber varias larvas.
Frente a estos daños la palmera se defiende
emitiendo una sustancia espesa y gomosa.
Control:
-Eliminación y quema del material
infectado.
-Coccotrypes dactyliperda:
Se trata de un escolítido con una amplia
distribución en la zona mediterránea.
Este insecto por un lado daña al fruto y
también a las semillas, siendo entonces
fuente de inóculo.
El individuo adulto perfora el fruto y el
hueso donde hace la puesta, y la larva daña
el hueso y la plántula recién germinada.
Se pueden observar orificios en los dátiles
afectados y provocar la caída de los frutos
inmaduros.
Control:
-Efectuar tratamientos al suelo con Lindano,
Malation, Clorpirifos, de forma controlada
para evitar fitotoxicidades y aparición de
resistencias.
-Tratar las semillas con Fosfuro de aluminio
antes de su siembra.
-Se deben eliminar las partes infectadas.
-Mythimna joannisi:
Es un lepidóptero originario del continente
africano y distribuido en el territorio
español.
Su ciclo biológico consta de una generación
anual. La oruga inverna en el interior de la
palmera y los adultos emergen durante
junio-julio.
Se trata de una plaga especialmente
importante en los viveros.
En las plantas de maceta la oruga taladra la
parte central y consume el cogollo de la
palma. La planta sufre un importante retraso
en su desarrollo y al crecer. Las hojas
afectadas manifiestan los orificios de la
oruga al taladrarlos. Aunque esta plaga no
llegue a provocar la muerte de las palmeras,
produce daños estéticos que ocasionan
fuertes perjuicios en el vivero.
Control:
-Se trata de una plaga difícil de controlar,
por tanto los medios de lucha se basan en la
eliminación del material vegetal infectado.
Enfermedades:
-Botryodiplodia theobromae:
Se trata de un hongo que bajo condiciones
apropiadas de humedad resulta patógeno a P.
dactylifera.
Los síntomas que produce son hojas con
puntas y zonas secas, manchas necróticas
elípticas en el raquis, en los foliolos y en
la zona de inserción de los mismos y
formación de pequeñas pústulas, picnidios,
de color oscuro sobre el tejido muerto.
Es una enfermedad que aunque habitualmente
no llegue a causar daños graves, en
determinadas situaciones puede llegar a
producir la muerte de la planta.
Control:
-En el vivero habrá que evitar las humedades
excesivas.
-En las plantas adultas se recomienda
eliminar las hojas viejas mediante una poda
sanitaria que favorezca la aireación de la
corona.
-Se recomienda el manejo cuidadoso de las
plantas para reducir las heridas que
favorecen la infección de este hongo.
-Eliminar los restos vegetales infectados ya
que en ellos se forman con mucha facilidad
conidios que pueden dispersar la enfermedad.
-La lucha química se centra en tratamientos
a la parte aérea a base de: Benomilo,
Carbendazima o Propiconazol.
-Tamaño de fruta, color, textura, limpieza y
ausencia de defectos (como las quemaduras de
sol, daños por insectos, el movimiento de
azúcar hasta la superficie de la fruta y la
fermentación) y patógenos de pudrición.
-El principal azúcar principal en algunos
cultivares es la sucrosa, mientras que en
otros predominan los azúcares reductores; el
total de azúcares constituye un 50% (en base
a peso fresco) o 75% (en base a peso seco).
Temperatura.
La temperatura óptima es de 0°C por 6-12
meses, dependiendo del cultivar (dátiles
medianamente blandos, como el "Deglet Noor"
y Halawy", tienen una vida de almacenamiento
más prolongada que los blandos, tales como
el "Medjool" y "Barhi").
-18°C para un almacenamiento más prolongado.
La temperatura de congelamiento es -15.7°C.
Humedad relativa.
La humedad relativa óptima está en torno a
70-75%; a una humedad relativa más alta, los
dátiles absorben humedad desde el aire de la
cámara a menos de que se empaquen en
recipientes a prueba de humedad.
Efectos del etileno.
Los dátiles maduros no son afectados por el
etileno pero pueden absorber con facilidad
el aroma de otros productos. Por tanto, no
se deben almacenar dátiles con ajo, cebolla,
patatas u otros productos con un olor
fuerte.
Efectos de atmósferas controladas.
El empacado en nitrógeno (para excluir el
oxígeno) disminuye el oscurecimiento de los
dátiles y evita la infección de insectos.
Fisiopatías y desórdenes físicos.
Oscurecimiento: Tanto el
empardecimiento enzimático como el
no-enzimático ocurren en los dátiles y
aumentan con un contenido mayor de humedad y
con temperaturas más altas. Se puede
disminuir el empardecimiento enzimático
mediante concentraciones bajas de oxígeno.
Acidez: Una fermentación como de
levadura conlleva a una acidez en dátiles
que tengan un contenido de humedad por sobre
el 25%.
Manchado de azúcares: Consiste en la
cristalización de azúcares bajo la piel y en
el tejido de cultivares de dátiles blandos.
Aunque no influye en el sabor, sí altera la
textura y la apariencia de la fruta. Al
almacenar a temperaturas recomendadas, se
minimiza este desorden, que ocurre
principalmente en cultivares en los que
predominan la glucosa y la fructosa.
Plagas.
Los dátiles pueden ser infestados con
insectos de productos almacenados y se deben
fumigar con un producto autorizado, seguido
por un empacado en recipientes a prueba de
insectos.
Los dátiles "orgánicos" se pueden tratar con
100% de dióxido de carbono por 1-2 días.
El almacenamiento a 13°C evita el daño por
consumo de insectos y su reproducción. El
almacenamiento a 5°C o menos son efectivas
en el control de plagas.
Enfermedades.
Las pérdidas microbiales pueden ser causadas
por levaduras (las más importantes), mohos y
bacterias. En el almidón, las especies de
Zygosaccharomyces son más tolerantes en
cuanto al elevado contenido de azúcar que
las otras que se encuentran en los dátiles.
Los dátiles infectados con levaduras
desarrollan un olor a alcohol (se
fermentan). La bacteria Acetobacter puede
convertir el alcohol a ácido acético
(vinagre). Pueden crecer hongos (Aspergillus,
Alternaria y Penicillium spp) en dátiles de
alta humedad, especialmente cuando se
cosechan después de una lluvia o en un
período de alta humedad.
Estrategias de control:
Secar los dátiles hasta un humedad de 20% o
menos para reducir significativamente la
presencia de mohos y levaduras.
Mantenerse dentro de los intervalos de
temperaturas y humedades relativas
recomendadas en todo el sistema de manejo.
Evitar fluctuaciones de temperaturas para
evitar la condensación de humedad en los
dátiles, que puede promover el crecimiento
de microorganismos que causan pudriciones.