|
14. PLAGAS Y ENFERMEDADES
14.1. PLAGAS
14.1.1 FILOXERA
La filoxera es el enemigo más temible de la vid.
Es un pulgón (Phylloxera vastatrix Planchon.)
cuyo único huésped conocido es la vid. La filoxera
se encuentra en las formas "gallícola",
"radicícola" y "alada y sexuada". En sus formas
radicíola vive y se alimenta de las sustancias
contenidas en la raíz mediante sus picaduras,
siendo al poco tiempo causa de podredumbre de la
raíz y de la muerte de la planta.
El insecto se propaga por las formas aladas, las
cuales son arrastradas por el viento a largas
distancias y de un viñedo a otro. Los ataques del
insecto en la raíz de la planta se caracterizan
por unos abultamientos en forma de nudosidades o
tuberosidades y de un cierto grosor, que
interrumpen las corrientes de savia. En su forma
gallícola el ataque se manifiesta en la cara
superior de las hojas por una especie de
abultamiento o agalla provocada como causa de la
puesta del insecto que suele ser extraordinaria.
En el primer año del ataque del insecto, sus
efectos son casi imperceptibles. En el año
siguiente en que los sarmientos se cortan, las
hojas pierden lozanía y en sus bordes desaparece
la clorofila, tomando un tono amarillento; los
frutos caen antes de su madurez debido a la
podredumbre de las raíces, y la planta muere.
Se debe precisar que las especies de vid europea
son resistentes a la filoxera gallícola que se
desarrolla sobre las hojas, mientras que las
especies americanas lo son a la filoxera
radicícola que se instala en la raíces. Por esta
razón, desde finales del siglo XIX, se emplean
especies americanas como porta injertos de la
Vitis vinífera.
Control.
El control de la filoxera se basa en el injerto
de variedades europeas sobre porta injertos
resistentes. La Riparia, la Rupestris, la
Berlandieri, puros o hibridados, ofrecen una gran
garantía.
A veces es necesaria una lucha directa en la parte
aérea de la planta, mediante tratamientos de
invierno / primavera en el momento de la aparición
de las agallas de la primera generación.
14.1.2 GUSANOS BLANCOS
Las larvas de Melolontha melolontha L.,
Melolontha hippocastani L. y Anoxia villosa
L. causan, a veces, marras importantes en las
plantaciones jóvenes y en los viveros. Los adultos
miden de 25 a 30 mm, su cuerpo es de color
oscuro-negro y alas de color rojo-pardo. Las
larvas miden de 40 a 46 mm., son arqueadas y de
color blanco lechoso, con la cabeza gruesa y
provista de fuertes mandíbulas.
Los daños están provocados por las larvas sobre
los porta injertos entre los 20-40 cm de
profundidad, mediante mordeduras a distintas
alturas casi siempre de forma helicoidal,
ocasionando en las cepas una vegetación raquítica
e incluso la muerte.
Control.
Para el control de los gusanos blancos se indican
las siguientes estrategias de lucha:
-No realizar la plantación en parcelas donde se
haya detectado la presencia de esta plaga, sin
hacer previamente un tratamiento a todo el terreno
con un insecticida granulado como Fonofos 5%, a
una dosis de 40-50 Kg. /ha.
-Al injertar en campo o plantar con injertos,
aplicar el insecticida granulado alrededor de las
yemas antes de hacer el montón de tierra.
-En aquellos viñedos ya establecidos donde se
constate su presencia aplicar un insecticida
granulado al suelo en primavera y enterrarlo,
también se puede inyectar insecticidas líquidos al
terreno por medio de inyectores a unos 20-40 cm de
profundidad junto a las plantas detectadas.
14.1.3 POLILLAS DEL RACIMO
Existen varias especies de lepidópteros que pueden
conocerse como polillas del racimo pero en España
solo destaca la especie Lobesia botrana
Den. y Shiff. Esta especie presenta tres
generaciones al año y, algunas veces en clima
favorable, hasta cuatro.
Los daños están provocados por las larvas de la
primera generación que destruyen los botones
florales, flores e incluso frutitos recién
cuajados, que reúnen en glomérulos o nidos en los
que vive. Las larvas de segunda y tercera
generación producen daños más severos e incluso
pérdida de cosecha y sobre todo la calidad en la
uva de mesa, debido a que se alimentan de las
bayas y penetran en ellas. A estos daños directos
se asocian daños indirectos como podredumbres del
racimo.
Control.
La lucha contra la primera generación (final de
mayo-principios de junio) no es necesaria hasta
que no se llegue a un 10% de racimos atacados,
puesto que el daño se reduce a la pérdida de
algunos botones florales, en los que la larva
forma una especie de nido.
Contra la segunda y
tercera generación se precisan dos tratamientos,
separados por un periodo de un mes, el primero
directamente contra la segunda generación a
finales de agosto. Los tratamientos son necesarios
cuando, al menos, el 5-6% de los racimos están
afectados.
Para decidir el momento preciso de realizar los
tratamientos se emplearán las ya conocidas trampas
de captura de los machos adultos, atraídos por una
sustancia química análoga al reclamo olfativo de
la hembra. Las trampas permiten establecer la
efectiva presencia del fitófago y la entidad de la
población.
La eficacia de los tratamientos reside en la
oportunidad, en la elección de los insecticidas,
en la dosis y en la forma de aplicación:
|
Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
|
Ácido giberélico 9%
0.20-0.30% |
Concentrado soluble |
|
Azufre 70% + Cipermetrin 0.2%
15-25 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Azufre micronizado 80% +
Fenitrotion 4%
20-30 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Bromopropilato 12.5%+Metidation
27.5%
0.10-0.20% |
Concentrado emulsionable |
|
Carbaril 10%
15-25 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
Si
se desea emplear productos biológicos, se puede
aplicar Bacillus thuringiensis,
coincidiendo con el inicio de la eclosión de los
huevos.
|
Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
|
Bacillus thuringiensis delta
endotoxina 0.9%
2-4 l /ha |
Suspensión concentrada |
|
Bacillus thuringiensis
kurstaaki 17.6%
0.50-1.50 l./ha |
Suspensión concentrada |
Se pueden emplear otros métodos alternativos
como: métodos autocidas, mediante el empleo de
machos estériles; empleo de reguladores del
crecimiento, es decir, sustancias análogas a las
hormonas juveniles.
14.1.4 ERINOSIS
Se trata de un ácaro (Eriophyes vitis. sin.
Colomerus vitis) que produce abultamientos en
la cara superior de las hojas; En la cara inferior
se manifiesta por la presencia de un polvillo
blanco, a veces rosa, que se vuelve oscuro y que
es el que abriga las larvas del parásito.
Los daños en general son poco graves.
Control.
En el control químico se muestra eficaz el azufre:
|
Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
|
Azufre 60% + Endosulfan 3%
20-30 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Azufre coloidal 80%
0.20-0.50% |
Polvo mojable |
|
Azufre micronizado 60% + Triclorfon 5%
15-25 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Azufre mojable 80%
0.25-0.75% |
Polvo mojable |
|
Azufre molido 98.5%
40 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Azufre sublimado 99%
40 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
14.1.5 ACARIOSIS
Se conoce así a los daños producidos por un
pequeño ácaro de la familia de los eriófidos (Calepitrimerus
vitis Nal., sin.
Phyllocoptes vitis
Nal.).
Los síntomas durante el inicio de la brotación se
manifiestan por una brotación anormal muy lenta,
hojas abarquilladas con abultamientos, nervios de
las hojas muy patentes, entrenudos cortos y un mal
cuajado.
Las hojas presentan numerosas picaduras que se ven
por transparencia, rodeadas de minúsculas manchas
claras.
Los daños más importantes están causados por las
hembras invernantes al iniciarse el desborre, ya
que dificultan la brotación de las yemas,
provocando posteriormente el aborto de algunas
flores y un mal cuajado.
Control.
Como medidas culturales se aconseja quemar todos
los restos de poda y no coger para injertar
sarmientos de las parcelas atacadas.
-Para el control químico de la acariosis se
recomienda realizar tratamientos en punta verde
con aceites de invierno + Etion o Paration o Metil-paration,
o bien con aceite de verano 70% + Quinalfos 2%,
presentado como concentrado emulsionable, a una
dosis de 1-1.5%. También se pueden emplear
materias activas como azufre en espolvoreo, Bromopropilato o Endosulfan.
14.2. ENFERMEDADES
14.2.1 OIDIO
El agente causal es Uncinula necator Burr.,
originario de América del Norte, pero ampliamente
extendido en España. Cuando las condiciones
climáticas son favorables para su desarrollo puede
provocar la pérdida total de la cosecha. Según la
región vitícola, recibe diferentes nombres:
ceniza, cenicilla, polvillo, polvo, cenillera,
cendrada, sendrosa, sendreta, malura vella, roya,
blanqueta, etc.
El oídio, a diferencia del mildeu, necesita de
elevadas temperaturas, una atmósfera seca exenta
de humedades y noches frescas.
El oídio en la viña se conserva bajo dos formas:
-
En estado de peritecas, órganos resistentes, en la
superficie de los sarmientos.
-
En estado de micelio en el interior de las yemas.
En primavera, el parásito invade los pámpanos
salidos de las yemas contaminadas. Los filamentos
de micelio se desarrollan en los órganos verdes, a
los que parásita por medio de haustorios. Cuando
las condiciones ambientales son favorables, el
micelio emite conidias, que se extienden sobre los
órganos sanos situados cerca de los órganos
contaminados y germinan y propagan la enfermedad.
Este hongo ataca a todos los órganos verdes de la
vid, pero prefiere los brotes, sarmientos y
racimos. Los síntomas y daños más destacados son:
En hojas. Se observa un polvillo blanco ceniciento tanto en
el envés como en el haz, que puede llegar a cubrir
la hoja por completo. Debajo del polvillo se
aprecian unos puntitos necrosados. A veces los
comienzos del ataque se manifiestan como manchas
pequeñas de aceite en el haz, junto a unas
punteaduras pardas. Cuando los ataques son
intensos, las hojas aparecen crispadas o
abarquilladas y recubiertas de polvillo por el haz
y el envés.
En brotes y sarmientos. Los síntomas se manifiestan por manchas difusas de
color verde oscuro, que van creciendo, pasando a
tonos achocolatados al avanzar la vegetación y a
negruzcos al lignificarse el brote.
En racimos. Al principio los granos aparecen con un cierto
color plomizo, recubriéndose en poco tiempo del
polvillo ceniciento, formado por los órganos de
multiplicación del hongo (las conidias), debajo de
los cuales se encuentran, a menudo, retículos necrosados de color pardo-oscuros. En esta zona
dañada, se forman rasgaduras producidas por el
engrosamiento de los granos de uva y por la poca
elasticidad de la piel.
Los daños más importantes se localizan en los
racimos, ya que los ataques fuertes provocan la
detención del crecimiento de la piel, por lo que
ésta se agrieta y se raja el fruto. También se
produce un mal agostado de los sarmientos y se
favorece la penetración de la podredumbre gris (Botrytis
cinerea). Cuando Uncinula necator causa
mayores daños es durante la floración del racimo,
provocando el aborto floral y siendo causa del
corrimiento.
Control.
Emplear la poda en verde para aumentar la
aireación, ya que se crea una ambiente poco
favorable al desarrollo del hongo y por otra parte
favorece la penetración de los fungicidas.
-Destrucción de la madera de poda afectada, con
manchas en sarmientos al final de la vegetación.
-En la lucha química contra el oídio existe una
amplia gama de productos y estrategias de control.
Entre los productos destaca el azufre en polvo,
con unas limitaciones en cuanto a la temperatura
tanto en primavera superior a 18ºC para su eficaz
actuación como en verano, no superiores a los 35ºC
para evitar quemaduras. Es importante alternar
diferentes productos sistémicos para evitar
resistencias.
Las estrategias de control varían según las
condiciones meteorológicas, aumentando o
disminuyendo el número de tratamientos, pero que
en general se aplican cuando:
-
Los brotes tienen unos 10-15 cm.
- Al inicio de la floración.
-
Entre grano tamaño guisante e inicio del envero.
|
Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
|
Azoxystrobin 18.7% +
Cimoxanilo 12%
0.10% |
Granulado dispersable en agua |
|
Azufre 70% + Cipermetrin 0.2%
+ Maneb 4%
15-25 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Azufre 75% + Fenarimol 1.8%
0.10-0.15% |
Polvo mojable |
|
Azufre 76.5% + Pirifenox
0.125%
20-30 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Azufre 80% + Ciproconazol
0.8%
0.10-0.20% |
Granulado dispersable en agua |
|
Tetraconazol 10%
0.03-0.05% |
Concentrado emulsionable |
|
Triadimefon 25%
0.02-0.03% |
Concentrado emulsionable |
|
Triadimenol 25%
0.03-0.05% |
Concentrado emulsionable |
14.2.2 MILDIU
Esta es una de las enfermedades más conocidas y
más graves, ya que si las condiciones ambientales
le son favorables, puede atacar a todos los
órganos verdes de la vid, provocando la pérdidas
de hasta el 50% o más de la cosecha. Está
provocada por el hongo Plasmopara viticola
Berl. Y de Toni. y aparece en regiones en las que
el clima es cálido y húmedo durante el periodo de
crecimiento vegetativo, siendo los síntomas que
produce:
En hojas. Se distinguen las típicas manchas de aceite en el
haz, que se corresponden en el envés con una
pelusilla blanquecina si el tiempo es húmedo. Al
final de la vegetación estas manchas adquieren la
forma de mosaico pardo-rojizo. Los ataques fuertes
producen una desecación parcial o total de las
hojas e incluso una defoliación prematura, que
repercute en la cantidad y calidad de la cosecha,
así como en el buen agostamiento de los
sarmientos.
Brotes y sarmientos. Los brotes afectados se curvan, cubriéndose de una
pelusilla blanquecina constituida por esporas del
hongo, infectándose también pecíolos, zarcillos e
inflorescencias, que pueden secarse y caer si el
ataque es fuerte.
Racimos. Pueden ser atacados precozmente, apareciendo una
típica curvatura en S, así como un oscurecimiento
del raquis que puede recubrirse posteriormente de
una pelusilla blanquecina. Los granos pueden ser
atacados inicialmente o posteriormente a través de
los pedúnculos. En ataques tardíos, los racimos no
se recubren de una pelusilla blanca pero adquieren
un color pardo y se secan (mildeu larvado).
La actividad de Plasmopara vitícola se
inicia en primavera con la germinación de las
conidias, que han pasado todo el invierno sobre
las hojas caídas al suelo, dando salida, de su
interior, a las zoosporas móviles mediante
flagelos, que se deslizan por la planta huésped
propagando la infección y penetrando en el
interior de las hojas a través de los estomas. Con
la penetración de la zoospora se inicia el periodo
de incubación. Al final de este periodo, surgen
las esporas estivales, que darán origen a la
segunda generación.
Esta situación se repetirá según la humedad
ambiental, hasta que en otoño, el hongo entrará en
una fase de reposo, diferenciando en las hojas,
que luego, caerán los conidios.
Por desarrollarse las zoosporas en la superficie
del suelo, no pueden invadir la planta sin entrar
en contacto con ella, remontándose por las hojas,
que por la inclinación de los sarmientos rozan con
el suelo, o por una fuerte lluvia que pueda
salpicar las de partículas minúsculas de tierras
infectadas de zoosporas.
Plasmopara vitícola provoca las lesiones
primaverales primarias, cuando se verifican, las
siguientes condiciones:
-
Longitud del brote de, al menos 10 cm.
-
Caída de una lluvia de 10 mm como mínimo.
-
Temperatura superior a 10ºC.
En estas condiciones, se produce la primera
infección que, al término del periodo de
incubación dará origen a la mancha de aceite y al
moho blanco.
Control.
Impedir la formación de charcos de agua, drenando
las partes bajas del viñedo y efectuando labores
antes del desborre.
-El control químico del mildiu de la vid debe
realizarse de una forma racional y siempre de
acorde con las condiciones climáticas que puedan
favorecer el desarrollo de esta enfermedad. La
estrategia de protección consiste en tratar en el
momento oportuno para impedir o detener la
germinación de las esporas. La lucha puede ser
preventiva y/o curativa según se utilicen
productos de contacto o sistémicos / penetrantes.
-Las necesidades de prevención aumentan en
situaciones bajas de atmósfera húmeda y propensa a
nieblas y rocíos, haciendo necesarios varios
tratamientos, que en ciertos casos pueden llegar a
7-9, como único medio de garantizar la salubridad
de la planta y la del fruto.
Dentro de los productos sistémicos tenemos el Benalaxil + Cobre, Folpet o Mancozeb, etc. Como
penetrantes destacan el Azoxistrobin, Mancozeb,
Metiram, Propineb, Zineb, etc. y de contacto:
Captan, Diclofuanida, Folpet, Maneb, Mancozeb,
etc.
|
Materia activa |
Dosis |
Presentación del producto |
|
Azoxystrobin 18.7% +
Ciomoxanilo 12% |
0.10% |
Granulado dispersable en
agua |
|
Azufre micronizado 60% +
Carbaril 7.5% + Oxicloruro de cobre |
20-25 Kg./ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Benalaxil
4% + Oxicloruro de cobre 33% |
0.40-0.60% |
Polvo mojable |
|
Benalaxil 6% + Cimoxanilo
3.2% |
0.23-0.33% |
Polvo mojable |
|
Benalaxil 8% + Mancozeb 65% |
0.20-0.30% |
Polvo mojable |
|
Captan 10% |
20-30 kg/ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Captan 40% + Tiabendazol 17% |
0.15-0.25% |
Polvo mojable |
|
Captan 40% + Zineb 20% |
0.30% |
Polvo mojable |
|
Carbendazima 8% + Folpet 40% |
0.25-0.30% |
Polvo mojable |
|
Cimoxanilo 3% + Oxicloruro
de cobre 15% |
0.40% |
Polvo mojable |
14.2.3 PODREDUMBRE GRIS
Botrytis cinerea
se manifiesta en los órganos herbáceos (hojas,
brotes e inflorescencias), en las estacas-injerto
en cámara caliente de estratificación y
principalmente sobre los racimos.
La contaminación puede producirse directamente por
penetración de los filamentos germinativos
procedentes de conidios o de micelios. También
puede hacerse por las heridas producidas por los
gusanos del racimo, el granizo o cualquier causa
que altere la piel.
Los síntomas más importantes son:
-
En brotes jóvenes y sarmientos. Los primeros síntomas se manifiestan por la
presencia de manchas alargadas de color achocolatado, que se recubren de una pelusilla
grisáceo si el tiempo es húmedo. Al final de la
vegetación parecen unas manchas negruzcas y
alargadas sobre un fondo blanquecino a lo largo
del sarmiento y principalmente en su extremo, que
agosta mal y tiene poca consistencia. Los ataques
pueden ocasionar la pérdida de algunos brotes
jóvenes, con la consiguiente disminución de
cosecha y posteriormente de algunas yemas de la
base de los sarmientos, que no brotan al año
siguiente.
-
En racimos. Los síntomas durante la floración y el cuajado se
manifiestan sobre las inflorescencias y en el
raspón del racimo en forma de manchas de color
marrón oscuro. Durante el envero los frutos
presentan un aspecto podrido y sobre su superficie
se desarrolla un moho grisáceo característico. La invasión de Botrytis sobre el racimo
recién formado causa su completo secado, en cuyo
caso el hongo puede permanecer en los residuos
florales para atacar a otros racimos en curso de
maduración.
También provoca una disminución de la calidad de
los futuros vinos debido a la degradación de las
materias colorantes, la destrucción de la película
que contiene las sustancias aromáticas, la
reducción del grado alcohólico, el aumento de
fijación de SO2 y la acidez volátil de
los vinos.
Las variedades de uva más vulnerables son las de
grano de piel fina, cuya sensibilidad aumenta con
la humedad, facilitando la penetración de sus
filamentos en el grano de uva provocando su
podredumbre.
Control.
Elegir variedades cuy compacidad de racimos sea
débil.
-Evitar una vegetación demasiado espesa que
almacene humedad: abonado equilibrado y poda que
permita la abertura de los brazos y la aireación
de los racimos.
-Realizar tratamientos preventivos contra los
gusanos del racimo, responsables de las heridas en
las bayas.
Para el control químico de la podredumbre del
racimo se recomienda durante la floración usar
materias activas como Benomilo, Carbendazima o
Metil-tiofanato y para su control durante el
envero, se sugieren productos de contacto, como
Diclofuanida, Folpet, Iprodiona, siempre
respetando los plazos de seguridad y los LMR.
|
Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
|
Benomilo 50%
0.05-0.10% |
Polvo mojable |
|
Captan 20% + Carbendazima 6%
+ Tiram 30%
0.20-0.30% |
Polvo mojable |
|
Captan 40% + Tiabendazol 17%
0.15-0.25% |
Polvo mojable |
|
Captan 50% + Carbendazima 5%
0.25-0.40% |
Polvo mojable |
|
Captan 50% + Metil tiofanato
18%
0.20-0.25% |
Polvo mojable |
|
Captan 75% + Triadimefon 2.5%
0.15-0.205 |
Polvo mojable |
|
Carbendazima 1.5% +
Dietofencarb 1.5%
15-25 kg/ha |
Polvo para espolvoreo |
|
Carbendazima 10% + Tiram 65%
0.30% |
Polvo mojable |
|
Carbendazima 16.5% +
Vinclozolina 25%
0.15-0.20% |
Suspensión concentrada |
14.2.4. EXCORIOSIS
El origen geográfico de la excoriosis es incierto,
pero parece ser que ha estado siempre en los
viñedos europeos sin llamar mucho la atención,
debido por un lado a que sus síntomas podían
confundirse con la antracnosis y por otro lado a
la ausencia de las condiciones ideales para su
difusión.
Esta enfermedad está provocada por el hongo
Phomopsis viticola Sacc, y puede afectar a
todos los órganos verdes de la vid, siendo su
sintomatología parecida, pero los daños que
ocasiona en cada uno de ellos son diferentes. Pero
los daños más importantes aparecen sobre los
sarmientos.
La excoriosis pasa el invierno:
-
En las yemas de la base de los sarmientos, en
estado de micelio.
-
En la corteza de los sarmientos, en estado de
picnidios (puntuaciones negras).
El desarrollo de la enfermedad depende de la
frecuencia de las lluvias, ya que las esporas
germinan exclusivamente en agua. El vigor, el
enmarañamiento del follaje y todo lo que
contribuya a aumentar la humedad al nivel de los
órganos favorecen la enfermedad.
Durante el crecimiento, aparece sobre la madera
verde, en la base de los brotes, puntuaciones o
placas negras, que después se resquebrajan. En el
punto de inserción del pámpano se forma un
abultamiento que se agrieta longitudinalmente y
bajo el cual se observa un estrangulamiento de la
madera, haciendo frágil el sarmiento.
En otoño, la corteza presenta manchas blanquecinas
y puntuaciones negras. En invierno, se caen
numerosos sarmientos de la madera vieja y la cepa
queda gravemente mutilada.
Las hojas pueden ser atacadas y presentar manchas
oscuras, excepcionalmente sobre el pecíolo, pero
raramente en los nervios. En los racimos la
enfermedad ataca el escobajo, provocando un
desecamiento parcial o total.
Control.
Se aconseja quemar los restos de poda, ya que en
ellos inverna el hongo.
El control químico mediante el empleo de diclofuanida, folpet, mancozeb, maneb o metiram
durante el invierno permite destruir los picnidios
situados en los sarmientos antes del desborre así
como la protección de los brotes jóvenes en
tratamiento de post-desborre. Hay que dirigir bien
el caldo sobre los pulgares o varas que queremos
tratar, por lo que suele ser más eficaz el uso de
pistolas manuales en estos tratamientos.
|
Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
|
Cimoxanilo 4% + Folpet 25% + Fosetil al 50%
0.30% |
Polvo mojable |
|
Folpet 35% + Metalaxil 10% + Oxicloruro de
cobre 25%
0.20% |
Polvo mojable |
|
Mancozeb 80%
0.20-0.40% |
Polvo mojable |
14.2.5. PODREDUMBRE DE LAS RAÍCES
En terrenos de naturaleza húmeda, las raíces de la
vid pueden verse afectadas de podredumbre como
causa de la invasión de los endoparásitos
Armillaria mellea y Rosellinia necatrix.
Normalmente se suele manifestar en plantaciones
jóvenes con subsuelo impermeable. Las plantas
procedentes de viveros infectados introducen la
enfermedad en el viñedo.
En determinados puntos del viñedo se presenta una
vegetación débil, los brotes son cortos y las
hojas pequeñas y claras. Este debilitamiento
afecta progresivamente a las cepas vecinas,
mientras que las primeras se marchitan y mueren.
Las cepas muertas se arrancan fácilmente; sus
raíces están ennegrecidas y bajo su corteza se
constata la presencia de filamentos blanquecinos
enmarañados.
Control.
Es necesario asegurarse del estado sanitario de
las plantas en el momento de la plantación.
-En terrenos de humedad excesiva, deberá diseñarse
un buen drenaje para la evacuación del agua.
-No realizar plantaciones de viñedo de forma
inmediata en terrenos que hayan estado
anteriormente con cultivo de plantas leñosas, si
han tenido ataques de estos hongos y, en caso de
hacer nuevas plantaciones en estos terrenos,
eliminar todas las raíces y después plantar
cultivo anuales (preferentemente cebada).
-En los viñedos atacados, se delimitará las zonas
de podredumbre, se cavará alrededor una fosa
profunda, se arrancarán las cepas, extirpando
cuidadosamente las raíces y quemándolo todo.
La aplicación al suelo por inyección de metam
sodio, que se descompone primero en metil
isocianato y después en sulfuro de carbono, a
razón de 2.000 l /ha en otoño o primavera antes de
la plantación e, incluso, sobre viña ya
establecida a razón de 0.2 litros/pinchazo y 1
pinchazo/m2.
-Es eficaz la lucha biológica contra
Armillaria mellea
empleando Trichoderma viride debido a sus
propiedades antagonistas, ya que reducen el inicio
y crecimiento de los rizomorfos subterráneos pero
éste método de lucha ésta ligado al pH del suelo y
a la persistencia de sustratos orgánicos que
permitan un desarrollo de otros organismos
competidores ya instalados.
14.2.6. NECROSIS BACTERIANA
La necrosis bacteriana es una enfermedad producida
por Xanthomonas ampelina Panagopoulos que
penetra en la planta a través de las heridas
provocadas por la poda, laboreo del suelo,
injertos, etc.
Las yemas y los brotes jóvenes contaminados poco
después del desborre a partir de las heridas de
poda, se desecan y mueren. Normalmente los brotes
afectados presentan sectorialmente un
oscurecimiento y una ligera hinchazón de los
tejidos, se agrietan y después sé necrosan. Las
hojas pueden presentar sectores secos en el
pecíolo o pequeñas manchas dispersas en el limbo
de aspecto aceitoso. Los botones florales se
ennegrecen y se secan.
Control.
Los métodos preventivos se basan en evitar la
creación de focos y limitar la extensión de la
enfermedad:
-Adquirir material vegetal sano.
-Eliminar y quemar los brazos enfermos, las cepas
muertas y los sarmientos.
-Poda durante el periodo de reposo y desinfectar
los instrumentos de poda con alcohol o lejía.
-No emplear instrumentos que lesionen la planta.
-Evita las inundaciones tardías.
En el control químico solo se muestran eficaces
los productos a base de cobre, realizando un
tratamiento inmediatamente después de podar:
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Materia activa
Dosis |
Presentación del producto |
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Hidróxido cúprico 50%
0.15-0.25% |
Polvo mojable |
|
Metalaxil 5% + Oxicloruro de
cobre 40%
0.40-0.50% |
Polvo mojable |
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Oxicloruro de cobre 52%
0.30-0.45% |
Suspensión concentrada |
|
Sulfato cuprocálcico 20%
0.60-1.0% |
Polvo mojable |
14.2.7.
VIRUS
Los virus provocan en las células de las plantas
contaminadas trastornos que desencadenan una
modificación de las aptitudes de esta: reducción
de la cosecha (tanto en cantidad como en calidad),
debilitamiento y envejecimiento prematuro de las
vides y respuesta más difícil al injerto y al
estaquillado.
Los síntomas más característicos de las virosis
que afectan al viñedo son:
-
La degeneración infecciosa o entrenudo corto.
-
El enrollado que aparece en otoño.
-
El jaspeado.
Las virosis se transmiten por nemátodos (Xiphinema
index), que viven en suelo, pican las raíces
con su estilete y transmiten la enfermedad de una
planta a otra y también se transmite por injerto
de material vegetal procedente de viñas enfermas.
Control.
Emplear material vegetal certificado libre de
virus.
-Planta en un suelo sano. Si tiene lugar el
arranque del viñedo enfermo, se pueden emplear dos
métodos:
-
El reposo del suelo
durante 6-8 años después del arranque, precedido
de un desfonde y de la eliminación de raíces.
-
La desinfección del suelo con nematicidas.
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